miércoles, 28 de julio de 2010

Mente feliz

Los malos hábitos emocionales tienen su origen en pensamientos equivocados, interpretaciones erróneas y actitudes distorsionadas.

No somos los únicos responsables de los hábitos emocionales negativos, nacemos y crecemos en un ámbito que virtualmente nos enseña a sentir culpa, miedo al rechazo, autoflagelación, en las mujeres desvalimiento, y otras respuestas negativas frente a la vida.

Hemos sido condicionados a sentirnos mal, los prejuicios profundamente arraigados en nuestra cultura, tanto los si y los no, los se supone y los no debes, existían mucho antes de que naciéramos, nos privan de la libertad de pensamiento y son, como un virus que se transmite de generación en generación, perpetuando pensamientos y conductas negativos.

Todo esto sirve para explicar, más no para justificar, la persistencia de los hábitos negativos en nuestras vidas. Si bien no podemos cambiar de golpe ni solos la cultura que heredamos, si podemos aportar nuestro granito de arena en nuestro entorno familiar.

Sí somos responsables y sí podemos cambiar nuestras actitudes hacia la cultura actual, no tenemos por qué aceptar la dictadura cultural antigua, inútil e irrelevante, podemos crear nuestro propio entorno social que no este gobernado por pensamientos y prejuicios perniciosos, debemos conseguir cambiar a mejor tanto nosotros como el ambiente en que nos movemos.

No estamos encerrados ni condenados a vivir siempre con una conducta negativa crónica, nuestras respuestas negativas, la mayoría de las veces, son hábitos que hemos llegado a considerar como parte inmutable de nuestra personalidad.

Gran parte de nuestra conducta negativa es el resultado de aceptar sin más, los clichés culturales, podemos cambiar, podemos romper con los hábitos emocionales negativos, no estamos atados a ellos de por vida.

La gran mayoría estamos llenos de malos hábitos emocionales, y podemos hacer mucho para romper con esos hábitos por nosotros mismos, reflexionemoslo.

Sólo nosotros tenemos esa decisión, no depende de nadie sino de cada uno, entonces actuemos en consecuencia hoy mismo y dejemos una herencia cultural distinta a las generaciones próximas.

4 comentarios:

Luis-Kiko dijo...

Mira que no, en mi caso nadie me condicionó a sentirme mal. Tuve una progenitores muy responsables.

Por otro lado es una pena que seas capaz de comunicr tanta negatividad. Creo que el problema deberías buscarlo en ti.

Un salud, saludo..-

Claudia dijo...

Hola,

Estoy en búsqueda de nuevas amistades y encontré el link de tu blog.

Muy cierto esto que comentas, la sociedad a través de su cultura nos enseña a vivir mal, y como que se sienten amenazados cuando alguien mira la realidad de manera clara, somos lo que pensamos en definitiva.

Y hay que ser honesta y valiente para cambiar los malos habitos por aquellos que son positivos y fluir como quienes realmente somos.

Saludos.

Holograma dijo...

que buen blog!!! Muy interesante.

Rafael dijo...

Hola! yo creo que hay que respetar la vida y opiniones de cada uno. Nadie tiene el modelo de vida. cada uno hace lo que le gusta siempre y cuando no moleste al de al lado. Eso opino yo jaja. Saludos